Grupo del Banco Mundial

Este grupo de instituciones financieras está integrado por el propio Banco Mundial (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y sus dos afiliadas, la Asociación Internacional de Fomento (A.I.F.) y la Corporación Financiera Internacional (C.F.I.). Cada una de dichas instituciones se creó para desempeñar una función específica, pero todas con un objetivo general consistente en la prestación de asistencia financiera y técnica, para promover el desarrollo económico. También se asocia a este grupo el Centro Internacional de Arreglo y Diferencias Relativas a Inversiones (C.I.A.D.I.), que es una institución autónoma que persigue como objeto proporcionar un foro para el arreglo mediante la conciliación y el arbitraje de las diferencias en materia de inversiones internacionales entre estados e inversores extranjeros. Por problemas generados en la postguerra, se reconoció la necesidad de atender a una labor de socorro inmediato y de reconstrucción material de las economías deshechas por la guerra y a su vez favorecer la expansión de la producción y del empleo. Con ese fin surgieron dos instituciones complementarias, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (Banco Mundial). A la primera se le asignó la tarea de promover la estabilización de las monedas en el plano internacional y a la segunda, la misión de ayudar a financiar obras de reconstrucción y desarrollo, la que inició sus operaciones el 25 de junio de 1946. En los años 50, ante el rápido crecimiento de la deuda externa de los países en desarrollo considerados en conjunto, en muchos casos debido al incremento de los créditos de proveedores a corto plazo y con elevados tipos de interés, se observó la necesidad de contar con una mayor cantidad de recursos y en mejores condiciones que las con que se contaba ordinariamente. Después de numerosas consultas iniciadas durante 1958 entre los gobiernos de los países miembros del Banco Mundial, la junta de Gobernadores de éste aprobó en su Asamblea Anual celebrada en 1959, el proyecto constitutivo de la Asociación Internacional de Fomento, la que inició sus operaciones en el mes de noviembre de 1960, con el propósito ya señalado de crear una fuente de capital de desarrollo en condiciones financieras menos exigentes que las del propio Banco Mundial. Por otra parte, en el año 1956, se crea como organismo afiliado al Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional, con el objeto de complementar sus actividades, estimulando el crecimiento de la empresa privada en los países miembros. Las principales condiciones prestamistas de estas instituciones, sintéticamente se describen a continuación.

Banco Mundial

El Banco, como institución permanente debe operar dentro de las tradicionales normas de administración comercial y con fondos tomados a préstamo del mercado de capitales privados, por lo tanto, va implícita la condición de que los préstamos tan solo podrán concederse si existe una perspectiva razonable de reembolso. Sin embargo, también caben otras participaciones “teniendo en cuenta que uno de los propósitos de su creación es contar con un organismo dispuesto a aceptar riesgos especiales inherentes a inversiones internacionales en aquellos casos en que, por razón de esos mismos riesgos, los inversionistas privados no estén dispuestos a actuar, o no puedan hacerlo por su propia y exclusiva cuenta”. No obstante, el hecho de que el Banco acepte riesgos relacionados con la solvencia de los prestatarios, no implica que no realice una evaluación económica objetiva de la cuantía de la deuda exterior a que cada uno de los países prestatarios deba atender. Entre las condiciones que deben cumplir los préstamos, cuyos destinatarios pueden ser tanto los gobiernos, una subdivisión política de un país o una empresa, se cuenta la prohibición importante, que hace al financiamiento de proyectos, referida a los llamados “préstamos vinculados”, por los que el banco no puede imponer como condición, el que las compras por aplicación de los préstamos se realicen en cualquier país o países miembros. Otro requisito general es que el banco en todos los casos adquiera la convicción de que en las condiciones prevalecientes en el mercado, el prestatario no podrá obtener el préstamo de fuentes privadas en condiciones razonables. Los préstamos se efectúan en divisas y no en la moneda nacional del prestatario y tanto pueden estar destinados a un intermediario, para financiar sus actividades en general o para un programa específico de desarrollo a un sector en especial, o preferentemente para proyectos determinados. Como política general las operaciones crediticias se preparan y evalúan dentro del marco del programa de desarrollo del país respectivo y de ser posible trata de trabajar con el futuro prestatario en las primeras etapas de formulación del proyecto para asegurarse de sus características y tasa de rendimiento. Si bien al prestatario le incumbe la responsabilidad de la preparación y ejecución del proyecto, el banco puede solicitarle que contrate consultores calificados para asesoramiento, saliendo también enviar comisiones especiales para obtener mayor información. La evaluación del proyecto comprende el estudio de sus aspectos diferentes: económicos, técnicos, orgánicos, administrativos, operativos y financieros. Los criterios aceptados por el Banco siguen en su filosofía a los vistos en la segunda parte de este texto, siendo el principal criterio de selección, que el proyecto se destine a los fines más productivos que sea posible y que el cálculo de la rentabilidad sea suficiente como para justificar su participación y determinar si los prestatarios serán “capaces de movilizar, mediante ganancias adecuadas, los recursos externos o internos para su crecimiento”. Por último, el tipo de préstamos que acuerda es a plazo medio o largo, con amortizaciones que comienzan luego de un período de gracia y a un interés que se fija normalmente al nivel más bajo posible sin perjudicar la solidez de la estructura financiera y en relación a los costos de la propia deuda.

Leave a Comment