Reservas mínimas

Mediante la política de reservas mínimas, el Banco Central controla directamente la liquidez de las entidades financieras. Estas están legalmente obligadas a mantener, como encaje, cierta proporción de su pasivo por depósitos.

El objeto de seguridad a los depositantes que se le asigna a esta política, ha quedado desplazado, pues los fondos que generalmente se afectan resultan insuficientes ante una corrida de depositantes, e inútiles si ella no ocurre.

Por lo cual, en realidad se ha convertido en un instrumento de política monetaria, de tal modo que:

i) una suba de la tasa de efectivo mínimo reduce la capacidad prestable del sistema con la consiguiente reducción del volumen de créditos y el incremento en las tasas de interés. 

ii) una reducción de la tasa de efectivo mínimo produce efectos inversos, permitiendo una expansión del crédito y el descenso en las tasas de interés.

En ambos casos la base monetaria no se altera, pero sí la oferta monetaria y por lo tanto el coeficiente del multiplicador del dinero. Las modalidades de intervención directa consisten en una limitación cuantitativa de los préstamos de las entidades financieras, o bien un control selectivo de créditos relacionado con actividades económicas específicas. En el texto precedente se ha hecho referencia a indicadores monetarios, de los que resulta necesario efectuar un comentario. Al respecto se indican los mismos en función a la publicación periódica que efectúa el Banco Central de la Rep. Arg. que los contiene.

1) Balance del Banco Central y el Balance Consolidado de Bancos y Cajas de Ahorro

a) Circulación monetaria: Este concepto surge del Pasivo del Balance del Banco Central y permite:

i) verificar el volumen actual de moneda existente

ii) analizar su distribución

iii) comparar la monetización interperiodica.

A fin de considerar lo indicado en el inciso ii) se considera el Balance Consolidado del Banco y Caja de Ahorros, en cuyo Activo se consigna el total de disponibilidades en caja de estas entidades,

y por diferencia con el saldo de Circulación Monetaria total se determina la Circulación Monetaria de particulares.

El análisis relacionado de este indicador permite verificar la existencia real de dinero en circulación.

b) Base monetaria: También denominado “Pasivo Monetario del Banco Central” o “Creación primaria Neta”.

Su valor se obtiene mediante la suma de los saldos de las cuentas “Circulación monetaria” y “Depósitos del Pasivo del Balance del Banco Central. Su importancia se debe a que las variables que la forman pueden efectuarse mediante la política de efectivos mínimos y por lo tanto incide en el volumen de medios de pago del sistema monetario. El análisis relacionado de la Base Monetaria permite evaluar la evolución real de la oferta monetaria.

2)“Sistema Monetario”

Este estado es elaborado por el Banco Central en función de los indicados en 

1). Su estructura consta de dos partes:

a) “Origen de los medios de pago” se conforma mediante el agregado de los rubros del Activo de los balances aludidos, eliminando las cuentas de relación entre ambos entes y las otras cuentas del activo.

b) “Distribución de los medios de pago” se conforma por la agregación de los rubros del Pasivo de los balances aludidos, eliminando las cuentas de relación entre ambos entes y las otras cuentas del Pasivo.

Mediante el análisis de la parte indicada como b) se obtienen los indicadores. El análisis comparativo de este estado permite analizar el comportamiento en el tiempo de los distintos factores que lo componen.

3) “Principales Activos del Sector Privado”

Este cuadro es complementario del de “Sistema monetario” (Fig. 1) y de él se obtienen los indicadores de los activos del sector privado. Los indicadores señalados suelen deflacionar para analizar su evolución en términos reales. Creación bruta de medios de pago.

Destino

Los créditos bancarios siempre tienen un destino de aplicación por parte del prestatario, que éste generalmente anuncia en su respectiva solicitud de crédito, pero el mismo puede ser totalmente general, como, por ejemplo, crédito para evolución, para refuerzo modificación de la estructura financiera, para cancelación de pasivos de otro origen u otros destinos identificables sólo genéricamente. En cambio, la referencia que aquí se hace en cuanto a cláusulas específicas de los mutuos bancarios, es al establecimiento de una obligación por parte del prestatario de invertir los fondos provenientes del crédito de una forma claramente determinada, de modo tal que los recursos originados propiamente no puedan dirigirse de ninguna forma a destinos no contemplados en su resolución de origen. Estas son cláusulas muy comunes e importantes en los créditos de largo plazo dirigidos al financiamiento de inversiones fijas, por ejemplo, compras de equipo o construcción de edificios. A raíz de las exigencias en este sentido, cuando se trata de operaciones basadas en casos del ejemplo dado en último término, se recurre a graduar las liquidaciones del crédito según el avance de las obras y solo se efectivizan cuando el representante de la institución crediticia, “certifica el cumplimiento de la misma”.