Localización

La selección en un proyecto de los diversos emplazamientos factibles de lo que serán las futuras unidades de producción, debe orientarse hacia objetivos parecidos a los vistos precedentemente al considerar el tamaño: por un lado, la obtención de la más alta tasa de rentabilidad de la inversión propia y por el otro, concomitantemente, alcanzar el más bajo costo unitario de forma de lograr el nivel competitivo necesario. 

En general, estos estudios requieren el análisis de aquellas variables definidas como fuerzas ocasionales y la resultante será aquella decisión de localización, que alcance los objetivos básicos señalados más arriba. El tema no es de sencilla solución, pero reviste especial significación en el desarrollo ulterior del proyecto, debiéndose recalcar, sin embargo, que resulta mucho más complicado tratar de generalizar una teoría al respecto, que referirse a un proyecto en particular, pues la teoría general de la localización en la actividad económica, debe considerar como variables una serie de factores que se convierten en parámetros en el estudio de un proyecto individual. 

Es evidente que, tratándose de un proyecto específico, habrá por lo general una cantidad de elementos que estarán dados y que por consiguiente no será necesario investigar, ya que siendo datos del problema no serán incógnitas. Por ejemplo, proyectos referidos a cambios de tecnología, a incrementos productivos, a cambios en los sistemas de comercialización y similares, es probable que no requieran estudios de localización, o si los necesitan seguramente lo serán parcializados. Hay, asimismo, entre otros, casos tales como explotaciones forestales o mineras que por su propia naturaleza tienen decidida su localización, incluyendo también la casi totalidad de los proyectos agrícolas. No se considerarán, sino en cuanto a sus efectos en los proyectos individuales, los elementos de juicio tenidos en cuenta por los gobiernos para favorecer determinadas localizaciones con miras al desarrollo regional. Centralizando entonces la cuestión en proyectos individuales privados, cuyos objetivos fueron dados al principio, se puede aceptar que el estudio de localización tiene dos etapas principales: la primera destinada a determinar la zona y la segunda dirigida a precisar el punto exacto de ubicación.

Si bien se ha mencionado ya la dificultad de intentar una teorización de tipo general, se efectuarán a simple título enunciativo algunas consideraciones al respecto, que ilustren someramente sobre los principales aspectos. Los factores que inciden en la determinación de la localización se agrupan de muy distintas formas, pero a pesar de ello no desconocen una similar base conceptual, pudiéndose clasificar en dos grandes conceptos: problemas de localización con relación a los transportes y decisiones de localización en función de la disponibilidad y costo de insumos. Las necesidades de cumplimentar requisitos de tipo sanitario y para evitar la contaminación ambiental se han constituido, hoy, en otro importante elemento de decisión.