Ilustración conceptual de la interoperabilidad financiera, con bancos, fintechs y plataformas digitales conectadas mediante nodos tecnológicos.

La promesa de interoperabilidad en la conexión de sistemas financieros

El concepto se interpone en la digitalización de las finanzas para dar respuestas a un vacío operacional que puede generar la digitalización. 

La transición digital redefinió la estructura de operaciones de diversos sectores. Y sistema financiero global no es la excepción, al encontrar respuestas en tecnología respecto a la demanda de servicios financieros más ágiles, accesibles y eficientes. La transformación digital está transformando las finanzas, desde la banca privada hasta la relación con los clientes, según consigna el especialista Fernando Boudourian. 

La interoperabilidad surgió como un concepto clave para conectar aquellos sistemas  financieros que se encuentran fragmentados tras la digitalización, en búsqueda de una  integración fluida y directa entre bancos, fintechs, mercados de capitales y otros actores del área. 

Digitalización, fragmentación y  una respuesta

El crecimiento de los servicios financieros digitales es una de las grandes transformaciones de alcance mundial más destacado dela última década. Desde las billeteras electrónicas hasta las plataformas de inversión basadas en blockchain, son algunas de las herramientas que se adaptó en las finanzas para dar respuestas a nuevas necesidades.

Las soluciones que se brindan son de gran importancia para el sistema financiero, en su transformación digital. No obstante, la falta de un marco estandarizado que permita la interacción fluida entre estos sistemas incorporados se convirtió en un obstáculo. 

Los bancos tradicionales, con sus infraestructuras obsoletas y marcos regulatorios rígidos, puede tener una relación obstaculizada con la inserción de  las fintechs y demás herramientas, que puede generar una dificultas para la operabilidad correcta de los usuarios, si ficciones. 

En este escenario, la interoperabilidad no solo es un factor tecnológico sino que es una herramienta para responder a la continua evolución del sistema financiero global, ya que el constante lanzamiento de plataformas y estándares pueden dificultar la conectividad en el sector. 

La interoperabilidad busca impulsar  un escenario de comunicación sin fricciones, reduciendo costos, mejorando la eficiencia operativa y fortaleciendo la inclusión financiera, de una manera correcta, sin pérdidas.

También, el impacto de la interoperabilidad tiene consecuencias económicas importantes,  al reducir los problemas en las transacciones transfronterizas, los costos asociados a conversiones de divisas disminuyen como los tiempos de liquidación, generando un beneficio para empresas y consumidores de manera equilibrada. Su adaptación genera para las instituciones financieras  un posicionamiento positivo en el cliente. 

Al hablar de inclusión financiera, la interoperabilidad tiene un papel importante  al permitir que la infraestructura bancaria tradicional tenga alternativas digitales interoperables, cerrando brechas en mercados emergentes y encontrando la estabilidad económica en las regiones donde el acceso a la banca es complicado. 

En este sentido, la interoperabilidad es la respuesta para aquel vacío que puede tener la modernización del sistema financiero global. No obstante, se necesita una colaboración de múltiples actores, incluyendo reguladores, instituciones financieras, fintechs y proveedores de tecnología para su funcionamiento. 

La industria financiera plantear acciones estandarizadas con el uso de  las innovaciones,  para garantizar la seguridad de uso de datos entre plataformas. A medida que esta adaptación a nuevas tecnologías continúa, esta herramienta será tanto una ventaja competitiva como un requisito fundamental para contar con un  sistema financiero más eficiente, inclusivo y adaptable.