Un modelo para acceso al crédito gana relevancia en el mundo digital. No obstante, hay un importante riesgo que sobrepasar.
En las últimas décadas, para el acceso al crédito se comenzaron a plantear nuevos modelos para que los clientes puedan obtenerlo. Uno de ellos es el Buy Now, Pay Later (BNPL), cuyos intereses son bajos o inexistentes, lo que atrae a los usuarios.
La rápida adaptación de este modelo generó preocupaciones regulatorias, cuestionamientos sobre su sostenibilidad y el tipo de impacto que podría tener en la estabilidad financiera de los usuarios y las economías en general.
Por qué el Buy Now, Pay Later tuvo una rápida adaptación
El concepto de Buy Now, Pay Later ganó gran relevancia en los últimos tiempos, pero su tipo de ejecución noes nueva, ya que se asemeja a la modalidad de los pagos a plazos tradicionales.
La diferencia clave es su implementación digital y su enfoque en una experiencia de usuario fluida e inmediata. Los consumidores pueden dividir el costo de una compra en varios pagos, a menudo sin intereses ni cargos adicionales, siempre y cuando cumplan con los plazos establecidos.
El Buy Now, Pay Later funciona mediante plataformas, que ganaron gran popularidad entre los usuarios debido a su fácil acceso. Pero también en el área comercial, ya que no este modelo no solo aumentan las tasas de conversión en las ventas online, sino que también suelen incrementar el valor promedio de las transacciones.
En esta línea, el gran éxito de este modelo está ligada directamente con el avance de la tecnología debido a que los algoritmos de aprendizaje automático permiten evaluar el riesgo crediticio en tiempo real, utilizando datos alternativos como historial de compras y patrones de comportamiento en lugar de depender únicamente de informes crediticios tradicionales.
Este enfoque les permite aprobar a un espectro más amplio de consumidores que podrían ser rechazados por los bancos convencionales. Por ello, es una gran opción para el consumidor, ya que este proceso es más atractivo que los créditos tradicionales debido a su simplicidad y rapidez.
El crecimiento del Buy Now, Pay Later está generando un cambio a nivel estructural, debido a que “obliga” a las instituciones financieras tradicionales a adaptarse y ya algunos bancos lanzaron sus propias versiones de servicios BNPL o están colaborando con startups tecnológicas para competir en este segmento.
Pero la sostenibilidad a largo plazo este modelo es eje de debate ya que la rentabilidad es un desafío continuo debido a los bajos márgenes y al riesgo de incumplimiento.
Una de las principales críticas radica en la posibilidad de impulsar el sobreendeudamiento, siendo considerada una forma de crédito “invisible” siendo que los consumidores pueden subestimar sus niveles de deuda total, especialmente si utilizan múltiples plataformas BNPL simultáneamente.
Este problema crece ya que hay una ausencia de regulaciones claras que obliguen a las empresas a reportar este tipo de deudas. Sin embargo, algunos gobiernos y organismos financieros están comenzando a tomar medidas.
En este sentido, la educación financiera y la transparencia son cruciales para garantizar que estas plataformas contribuyan positivamente a la inclusión financiera sin generar una nueva ola de sobreendeudamiento.