La tarea esencial de la función financiera dentro de la empresa, consiste en el planeamiento y esto ha sido así, a pesar de los cambios que se han ido operando con el transcurrir del tiempo sobre los diversos temas en que sucesivamente fue poniendo mayor énfasis. Como en otras disciplinas, la mayor atención se fue dedicando a aspectos parciales, respondiendo a la necesidad de ir dando respuesta a problemas prácticos, que a su vez se fueron presentando, según los cambiantes acontecimientos económicos que hicieron sentir su peso sobre las empresas.
Esta función de planeamiento se explicita en la formulación de políticas, o sea, en el establecimiento de los cursos de acción a seguir para el logro de los objetivos, pero para ello, es prioritario poseer un conocimiento completo y perfectamente interpretado, de la base desde donde partirá toda la programación, la que se hace necesaria, tanto para la expansión, como en previsión de la retracción. Es así que se encara como primer trabajo, el análisis de los estados contables, que reflejan en un determinado momento la situación de la empresa, o que ilustran sobre movimientos pasados, pero que también son necesarios para la proyección futura. Para ello se ha elegido como suficientemente ilustrativos, al balance general y cuadro de resultados para el primer caso y los cuadros históricos de origen y aplicación de fondos para el segundo. Es necesario destacar, que si bien la óptica aplicada en el análisis es estrictamente contable, no por ello se desecha la importante influencia que ejerce el contexto económico-social sobre las cifras de dichos estados, pues si por una parte materializan el resultado de las decisiones empresarias, llevan asimismo implícitas, sólo con diferencia de grado, las realidades que aporta el marco señalado.

Resulta por lo tanto obvio, que la mayor o menor aptitud del propio analista, para interpretar las conclusiones que arrojen los métodos de análisis y su capacidad para evaluar los resultados obtenidos, a la luz de las condiciones propias de la empresa o del marco señalado.
Las herramientas de análisis financiero que a continuación se tratan, son sólo eso: instrumentos que posibilitan un grado mayor de apreciación subjetiva del observador, pues éste deberá aportar a la interpretación elementos de muy diversa fuente, que no se traducen explícitamente en los estados, pero que subyacen en su fondo. Así deberá tener presente el mercado donde desarrolla sus actividades la empresa, la capacidad tecnológica y sus consecuencias productivas. Las condiciones del mercado financiero, etc. y principalmente, el objetivo o destino de su análisis. Deberá poner el acento en aquellos aspectos que más hagan a la finalidad perseguida, evitando extenderse en consideraciones secundarias, que pueden llegar, incluso, no solo a oscurecer, sino a desvirtuar totalmente los fines que debe perseguir e estudio: certeza, claridad y sencillez.
Análisis financiero, no significa solamente examinar y precisar la situación financiera propiamente dicha de la empresa, sino que su alcance es considerablemente más ambicioso. Persigue, mediante la interpretación de las cifras, juzgar el acierto o desacierto de las políticas seguidas, en todos los aspectos de la gestación empresaria, para indicar la necesidad de un cambio o ratificar su continuación. Esto es posible, porque los estados contables solo son la consecuencia en su expresión numérica de todos los actos de administración, que en cumplimiento de decisiones empresarias se han llevado a cabo durante un período. La buena o mala posición financiera de una empresa, no es exclusivamente el resultado de decisiones emergentes de dicha área, sino que, por el contrario, es generalmente consecuencia de las resoluciones tomadas en las restantes. Dicho de otra manera, la expresión financiera puede ser más efecto que causa de los hechos que se analizan.