Estas aplicaciones impactan en las finanzas mundiales. Un punteo sobre las transformaciones que impulsaron.

En la última década, las herramientas digitales irrumpieron en la vida con una nueva propuesta para realizar procedimientos tradicionales. Funciones como la automatización e instantaneidad, están transformando la manera en la que se gestionan los bienes. Los grandes protagonistas son los monederos digitales.
Con su popularidad, no solo revolucionaron las finanzas personales, sino que también están impulsando transformaciones en la economía global y desafiando a las instituciones financieras tradicionales, por su gran utilidad.
El auge de los monederos digitales
Los monederos digitales, como Apple Pay, Google Wallet y PayPal, surgieron como una curiosidad para el usuario y se convirtió, actualmente, en una herramienta indispensable, con las que se gestionan una gran cantidad de dinero, debido a la gran adaptación que tuvo el usuario.
Esta incorporación masiva está atravesada por distintos factores, como son la conveniencia, la seguridad mejorada y la compatibilidad con dispositivos móviles. Con un simple clic o escaneo, los usuarios pueden realizar pagos sin necesidad de efectivo o tarjetas físicas.
Además, la integración de tecnologías como la autenticación biométrica y la tokenización de datos es un refuerzo a la seguridad y confiabilidad del usuario.
En este escenario, se bifurca la funcionalidad de estas aplicaciones, ya que si bien simplifica los pagos y derrumban las fronteras, influye directamente en la gestión de las finanzas personales, debido a que permiten a los usuarios monitorear y controlar sus finanzas en tiempo real. Estas funciones pueden ayudar a reducir el gasto excesivo y fomentar el ahorro.
Asimismo, están transformando el ahorro y la inversión, dado que tienen herramientas que redondean las compras al dólar o euro más cercano y depositan la diferencia en una cuenta de ahorros o inversiones.
Además, estas plataformas están democratizando la inversión al ofrecer acceso a mercados financieros a través de opciones de bajo costo, que van desde las criptomonedas hasta acciones y fondos cotizados. Los usuarios pueden diversificar sus carteras sin necesidad de grandes capitales iniciales ni conocimientos avanzados.
Inclusión financiera en economías emergentes
En cuanto al mercado mundial, los monederos digitales tienen una gran influencia, sobre todo en las economías emergentes y, puntualmente, en regiones donde el acceso a servicios bancarios tradicionales es limitado, estas aplicaciones están cerrando la brecha financiera. África es un ejemplo de ello.
El Banco Mundial indica que al menos 1.400 millones de adultos en el mundo no tienen acceso al sistema bancario. Por ello, los monederos digitales son vistos como una solución para este escenario, dando lugar a la economía formal y mejorando la calidad de vida.
Estas aplicaciones transforman la relación entre los consumidores y su dinero, teniendo una combinación de conveniencia, accesibilidad y control. Se está frente a una de las transformaciones más representativas en el sector financiero, ya que redefine no sólo la forma en la que se gestiona y usa el dinero, sino también la manera en que nos relacionamos con el concepto de valor y transacciones.
Comodidad, seguridad y accesibilidad, son algunos de los nuevos conceptos que se manejan respecto a la incorporación de esta herramienta, que ya impuso su impacto en las economías individuales.