Google, Apple y Amazon: ¿Se posicionan como  las nuevas superpotencias de la banca digital?

La tecnología fue el impulsor de la transformación de las finanzas y los gigantes tecnológicos  cumplen un rol de gran importancia, que podrían darle el lugar que ocupó la banca tradicional.  

El sector financiero atraviesa un gran cambio impulsado por la tecnología, y puntualmente por la digitalización. Esto llevó a redefinir los servicios bancarios tradicionales que se brindan y  empresas como Google, Apple y Amazon  tienen un papel crucial en este nuevo modelo. 

Con su inserción en el sector, plantearon un modelo que combina la tecnología y la banca, posicionándose como importantes herramientas de la banca digital con una visión a futuro, teniendo en cuenta las necesidades del cliente. 

El especialista financiero Fernando Boudourian indica que la digitalización cambia radicalmente tanto la banca privada como la relación con los clientes, lo que se ejemplifica con este nuevo escenario.

Un nuevo modelo disruptivo: cómo impacta en  la banca tradicional

Históricamente, los bancos supieron tener un papel protagónico en la economía global, controlando la intermediación financiera y la administración del capital. Sin embargo, el crecimiento de las Big Tech cambió el escenario para dar lugar a la digitalización. 

En este nuevo panorama, empresas como Google, Apple y Amazon utilizaron su gran cantidad  de usuarios, infraestructura tecnológica y conocimiento del comportamiento del consumidor para lanzar soluciones financieras innovadoras, que se contraponen a la de la banca tradicional.

Apple afianzó su presencia en el sector financiero con productos como Apple Pay, Apple Card y una cuenta de ahorro de alto rendimiento en colaboración con Goldman Sachs. Su enfoque en la experiencia del usuario, la seguridad y la integración llevó a que  millones de consumidores adopten sus servicios financieros sin fricciones.

En cuanto a Google, su gran apuesta en fintech fue con Google Pay, una plataforma que facilita pagos digitales y transferencias. Además, cuenta con Google Plex, con la que establece asociaciones con bancos tradicionales para ofrecer cuentas corrientes digitales, aunque el proyecto fue cancelado en 2021.

Por su parte, Amazon, tiene un modelo de negocio basado en datos y comercio electrónico, lo que les permite incursionar en el financiamiento a pequeñas y medianas empresas a través de Amazon Lending, ofreciendo créditos a vendedores en su plataforma. 

Tiene una amplia  capacidad de análisis de datos y acceso a un mercado masivo, que le brindan una ventaja competitiva ante la banca tradicional. 

Ante este nuevo panorama, se habla de las grandes diferencias entre los servicios que ofrecen estos gigantes y la banca tradicional. Uno de los factores que distingue a estas empresas de las instituciones financieras tradicionales es su capacidad para recopilar y analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real. 

A través de sus plataformas digitales y sistemas integrados, Google, Apple y Amazon tienen información detallada sobre los hábitos de consumo, patrones de gasto y comportamientos financieros de millones de usuarios a nivel global, lo que les permite brindar servicios personalizados. 

Con el uso del Big Data también pueden establecer modelos de riesgo crediticio más precisos y maximizar y mejorar la experiencia del cliente. Por su parte, los bancos tradicionales tienen ciertas limitaciones tecnológicas y regulatorias, por lo que no cuentan con gran capacidad para el uso de datos.

Pero este nuevo modelo digital enfrenta uno de los desafíos más preocupantes: la seguridad por la privacidad de los datos. 

Lo cierto es que a  medida que Google, Apple y Amazon crezcan con su presencia en la banca digital, también se enfrentan a un entorno regulatorio cada vez más estricto, por lo que también deben adecuarse en este aspecto, para su crecimiento.  

Pero la imponente presencia de Google, Apple y Amazon en el sector financiero no significa que la desaparición de la banca tradicional sea un hecho. En lugar de una competencia directa, es probable que se imponga un modelo híbrido, en el que los bancos proporcionen la infraestructura regulatoria y las Big Tech aporten innovación tecnológica y experiencia en el usuario.

Las fintech y los bancos podrían beneficiarse al realizar alianzas en el que puedan combinar  la estabilidad financiera de las instituciones tradicionales con la agilidad y disrupción de las tecnologías.