Sentido uniforme de la interpretación

El comentario siguiente persigue solamente alertar sobre un aspecto simple pero eminentemente práctico, con respecto a la preparación de los índices.

Al conformar una proporción, queda a criterio del analista, establecer el orden de los términos de la misma y si la interpretación de su significado es la correcta, no es de gran importancia qué partida o magnitud ubique como numerador o denominador. Sin embargo, resulta aconsejable dar a todas las razones que se utilicen un único sentido, que preferentemente identifique su resultado con lo que es más beneficioso para la empresa objeto de estudio. Por ejemplo, teniendo en consideración el índice de liquidez, la relación entre las magnitudes activo corriente y pasivo corriente, puede establecerse indistintamente, tomando en cuenta como numerador a una u otra; obsérvese no obstante las diferencias en este sencillo ejemplo: El mejoramiento de la posición de liquidez se revela tanto en uno como en otro caso, pues solo cabe una única interpretación al respecto, pero en el primero, el aumento del índice coincide con el mejoramiento de la liquidez y en el segundo, el ascenso de la liquidez se refleja en el descenso del índice. Como ya se expresará, la forma que adopte la relación no altera la interpretación, pero parece razonable aceptar que la proposición contribuye a una mayor sencillez, y evita confusiones, en especial cuando se debe trabajar con un conjunto de ratios. Si no se ha seguido una regla uniforme, la posibilidad de malas interpretaciones se incrementa en alto grado. Como se verá más adelante, el seguir la regla propuesta, resulta imprescindible para la aplicación en sistemas de estudio, que toman como bases de trabajo las proporciones, por ejemplo, la ponderación de índices.

Por otra parte, es útil recordar, que, si bien una ratio puede reflejar en su ascenso lo beneficioso y en su descenso lo perjudicial, ello no significa, que no pueden darse circunstancias, en que siendo excepcionalmente alto termine por ser contraproducente. Volviendo al ejemplo del índice de liquidez, si éste fuera considerablemente ele-vado podría estar demostrando recursos inactivos, mala utilización 

Posición del observador

Se ha hecho referencia hasta aquí a diversos aspectos para tener en cuenta, con sentido de advertencia, para poder extraer la mayor utilidad al análisis financiero efectuado mediante la utilización de proporciones y especialmente por medio de ratios. Se hizo mención al alto grado de subjetividad que lleva implícito dicho estudio, del que no se pretende excluirlo, sino por el contrario tenerlo muy presente en especial cuando tal apreciación se identifica con el destino del estudio. No solo es importante para saber en qué aspectos particulares se debe poner mayor énfasis, sino que tiene relevancia en la interpretación, ya que según sea su destinatario pueden adquirir diferente significado. Se hace referencia en este sentido, a que tal como sucede del crédito y hasta inclusive activos de trabajo sobredimensionados a sus reales necesidades.

Por último, resulta inconveniente desde todo ángulo, aceptar determinada magnitud de un índice como buena o mala, sin las necesarias precauciones, pues existen situaciones que pueden alterar la significación de los valores tradicionales. Siguiendo el ejemplo elegido, es bastante común aceptar como medida adecuada de liquidez un índice 2, calificarla de ajustada cuando es 1 y preocupante si fuera por ejemplo 0.50. No obstante, podría suceder que este último índice no fuera demostrativo de una situación desfavorable. Tal el caso, de empresas que desarrollan sus actividades en sectores que por su naturaleza no requieren el mantenimiento de stocks en bienes de cambio y que realizan sus ventas en gran medida al contado, por lo cual tampoco tienen partidas de significación en el rubro Cuentas a Cobrar. Como es de suponer, no debería ser juzgada la liquidez de esta empresa dentro de los cánones tradicionales. Otro ejemplo puede encontrarse en casos de activos de trabajo negativos originados en pasivos corrientes subsidiados con tasas reales negativas e inversiones rentables en activos no corrientes efectuadas con dichos fondos.

Posición del observador

Se ha hecho referencia hasta aquí a diversos aspectos para tener en cuenta, con sentido de advertencia, para poder extraer la mayor utilidad al análisis financiero efectuado mediante la utilización de proporciones y especialmente por medio de ratios. Se hizo mención al alto grado de subjetividad que lleva implícito dicho estudio, del que no se pretende excluirlo, sino por el contrario tenerlo muy presente en especial cuando tal apreciación se identifica con el destino del estudio.

No solo es importante para saber en qué aspectos particulares se debe poner mayor énfasis, sino que tiene relevancia en la interpretación, ya que según sea su destinatario pueden adquirir diferente significado. Se hace referencia en este sentido, a que tal como sucede en otros campos, la posición del observador puede alterar la percepción de la imagen.

No es exactamente igual la importancia que asignará en el análisis a un índice de rentabilidad o liquidez, un futuro inversor, un proveedor, un banco o la propia empresa. Así revestirá indudablemente más importancia para un acreedor de corto plazo, la liquidez que la rentabilidad; a contrario sensu, será más importante ésta que la primera, si se tratara de avalar la decisión de un futuro accionista. No se desea significar con lo dicho, que la interpretación del índice puede ser de tal grado diferente que si, por ejemplo, se analiza la ratio de rentabilidad, para uno fuera negativo lo que para otro es positivo, ya que se presume que ambos consideraron las mismas cifras; lo que en realidad se intenta poner de manifiesto es que el analista, será el encargado de distribuir la importancia de los índices. según la finalidad ulterior que persiga.

Esquema general de análisis Lo visto hasta aquí, permite la introducción a un esquema general de análisis que puede resultar de interés en una buena cantidad de casos, dado que se procederá a la evaluación financiera de una empresa, utilizando como método el desdoblamiento del índice de rentabilidad. Asimismo debe puntualizar, que tal sistema no supone admitir que es el mejor ni el más completo, pero sí que cumple acabadamente con los objetivos fijados: sencillez y síntesis, posibilitando a su vez un desdoblamiento mayor, de los índices que componen la ecuación principal, según sean las necesidades de ampliar o extender el análisis.