Inmovilizado técnico

No se hará aquí un detalle de cada uno de los rubros que integran este concepto, profusamente divulgados en todos los manuales para la preparación de proyectos, sino que se ha preferido únicamente hacer referencia a situaciones especiales, que merezcan mención en cuanto a su estimación financiera. Previamente, se deberá convenir que en esta etapa del proyecto ya se tomaron las decisiones básicas sobre localización, tamaño y tecnología, que cimentaron la elección de la planta y su ubicación, por lo que sólo cabe proceder a establecer su valor monetario estimado.

Edificios, instalaciones y equipo

Los estudios previos para determinar estas inversiones fijas, constituyen generalmente la parte más voluminosa y complicada del proyecto, pues a la vez que están sujetas al cumplimiento de decisiones anteriores, requeridas para alcanzar determinadas pautas de calidad y volumen, serán a su vez generadoras de secuencias posteriores, surgidas de la elección de tecnología, que transformarán a esta decisión en el centro más importante de todo el proyecto. Dicha complejidad en la determinación, le da, paradójicamente, bastante facilidad a su valoración financiera, pues la necesidad de satisfacer minuciosamente todos los aspectos, otorga posibilidad de contar con elementos de juicio concretos y eficientes para su cómputo monetario. Así, es casi seguro que se contará con facturas proforma o contratos de adquisición de bienes, tanto de muebles como inmuebles, donde se obtendrán cifras ciertas de su valor. Asimismo, en el caso de construcciones civiles, los requerimientos técnicos propios para su cálculo, dan oportunidad de contar con valiosos elementos de juicio que permitan obtener cifras confiables sobre su monto.

En general, tanto el costo del equipo y su emplazamiento, como los edificios e instalaciones complementarias, deberán ser computados según cotizaciones, en su mayor caso surgidas a base de especificaciones técnicas. Desde el punto de vista financiero, una de las características importantes en este tipo de valoraciones, corresponde a la procedencia del equipo, ya que tratándose de importaciones se deberán tener en cuenta para la fijación del costo total, todos los gas-tos necesarios a la nacionalización del mismo. Así a los valores F.O.B. habrá que adicionarles los derechos que correspondan: seguros, fletes, etc., y aún gastos de movilidad y viáticos, cuando es preciso para su instalación el traslado de técnicos especializados. Es importante también individualizar con precisión el origen del equipo importado y el tipo de divisa exigible para la adquisición, ya que muy probablemente, la clase de financiamiento estará ligada a la procedencia. Se hace necesario cuantificar también los inventarios necesarios de repuestos, piezas o partes requeridas, para garantizar el buen funcionamiento de los equipos, máxime cuando se trata de maquinaria importada en la que siempre es mayor la dificultad para un abastecimiento rápido de tales elementos. Cabe señalar, que no siempre es posible obtener información definitiva con respecto a precios, lo que obliga a estimaciones que pueden lograrse con bastante aproximación, mediante la utilización de catálogos, publicaciones de revistas especializadas, consultas directas a productores, e inclusive a base de índices y valores de activos relacionados, pero en todos estos casos, deberán tomarse los debidos recaudos para ajustar estos montos a la mayor realidad posible.

Un inconveniente que se presenta con bastante asiduidad, está relacionado con los cambios de cotización de los bienes a incorporar, por el transcurso del tiempo entre la preparación del proyecto y el momento de su ejecución, excluyendo el caso de desvalorización monetaria que se verá por separado y que obliga a la adecuación integral de la inversión pronosticada. Se alude en este orden, al cambio concreto del valor de mercado de los bienes, tanto nacionales como extranjeros, producido unilateralmente en el mercado abastecedor, que obliga a tomar todas las previsiones al alcance para evitar este hecho negativo, apelando por lo general a cerrar contratos de aprovisionamiento, por el usual método de los pagos a cuenta. Tratándose de la compra de equipo a producir, o de contratos de edificación, que por lo común demandan un plazo prolongado de cumplimiento, el estudio detenido de los convenios de compra respectivos y el análisis minucioso de sus cláusulas, constituyen una tarea esencial en la determinación del valor de la inversión. La cobertura de estas inciertas situaciones, se prevé ocasionalmente incrementando el monto de la inversión prevista, en un porcentaje determinado en concepto de imprevistos. Por otra parte, también es probable la constitución de una provisión o recargo denominado por escalamiento, pero que tiene una naturaleza diferente del anterior, ya que se constituye preferentemente. Como cobertura de efectos inflacionarios.