El método presenta todas las características del tratado anteriormente al analizar el sistema de cifras relativas por medio de porcentajes, ya que tiene su misma esencia, utilizándose en aquél la relación porcentual y en éste, la relación absoluta. Tal como en el caso mencionado, su rendimiento prin cipal es para la representación gráfica y dentro de ésta, preferentemente aplicada al análisis dinámico, donde es un elemento eficaz en las demostraciones visuales.
Existen diversas formas de representación gráfica, sólo libradas a la imaginación del responsable, pero que complementan simple y claramente la literatura sobre temas muchas veces áridos, pero que, en diversos tipos de informes, muy particularmente en las memorias de las empresas, aportan una buena fuente de información, sobre todo para aquellas personas alejadas de un conocimiento técnico al respecto.
Valores globales por diferencias
Este tipo de examen ha logrado una manifiesta importancia entre los métodos de análisis financiero, pues hace permisible las modificaciones, tanto cualitativas como cuantitativas, que se han experimentado durante un período. Por eso su aplicación es primordialmente dinámica. Los estados financieros preparados siguiendo este método, permiten apreciar el flujo histórico de fondos operado en la empresa, pero también aporta las mejores posibilidades para evaluar las necesidades futuras según los planes que se establezcan. El método trasciende al mero estudio del pasado, para dar lugar a uno de los más útiles elementos de análisis financiero: los pronósticos.
La esencia del procedimiento es sumamente simple, consiste en determinar las variaciones operadas en los diferentes rubros o grupos de partidas, entre dos balances consecutivos, de forma de establecer los cambios registrados en la situación financiera de la empresa, apreciando individualmente, por grupo o por partida, los aumentos o disminuciones experimentados. Se parte del principio básico contable que establece la igualdad permanente entre la sumatoria de los rubros del activo y la sumatoria de los rubros del pasivo. Por lo tanto, las modificaciones que pueden producirse en las mencionadas sumatorias, deben necesariamente equilibrarse. Es posible de tal modo deducir una regla de carácter general, que servirá de base para los diferentes procedimientos que pueden adoptarse para confeccionar estos estados, a saber: la variación de una partida del balance es igual a la suma algebraica de las variaciones de todas las demás partidas. Lo expuesto se puede expresar del siguiente modo:
Esta ecuación es común a todos los balances, por lo tanto, al comparar dos de dichos estados, relacionando las diferencias entre las partidas, o sus diversos agrupamientos, deberá seguir subsistiendo la igualdad.

Así: La partida del ejercicio al 31.12.80 menos la partida A1 del ejercicio al 31.12.81 será a1; la diferencia entre de cada ejercicio, será y así sucesivamente. Procediendo en igual forma en el pasivo, se tendrá en definitiva una nueva igualdad formada por las diferencias:
Esto permite explicar la variación de una partida o grupo de partidas, mediante la variación de las restantes, es decir, reflejar en una o varias, la modificación de todas las demás.
De hecho, los rubros que integran el patrimonio neto, reflejan la variación sufrida por todas las demás partidas que conforman el balance general, incluyendo los resultados del ejercicio. Esta tradicional información contable, es de tipo estático a una determinada fecha, mientras que, por el método expuesto, se obtiene una información de característica dinámica, que permite el estudio pormenorizado de los movimientos netos de fondos operados entre dos estados patrimoniales, uno al comienzo y otro al fin del período analizado.
Para ello debe entonces precisarse el alcance que se da para estos fines a la expresión “fondos”. Dicho concepto puede ser definido según sean los objetivos perseguidos por el análisis. Es tradicional identificar al mismo con el efecto o bien con toda forma de activo corriente a la que se le han deducido las obligaciones de corto plazo, conociéndose esta diferencia como capital de trabajo, capital operativo, de evolución, etc. Al propósito de estos comentarios se adoptará la terminología de capital de trabajo.
Hay partidas dentro del activo, que tienen una característica especial: transformarse constantemente en efectivo, para volverse a constituir en el activo original en un proceso sucesivo e ininterrumpido de corto plazo y concurrir al pago de obligaciones exigibles en un período más o menos coincidente con el de su transformación. Así se repite el proceso descripto en general como:
Disponibilidades Bienes → Cuentas a Cobrar → Disponibili-
Créditos Corto Plazo → Cancelación Créditos Corto Plazo.
Este sistema de análisis se hará entonces, teniendo en cuenta las operaciones que afectan los rubros integrantes del capital de trabajo, para lo cual, aplicando los conceptos referidos anteriormente, la variación de las cuentas no incluidas en el cálculo de dicho capital, serán las causas de la variación del mismo, o sea, la contrapartida de los débitos y créditos efectuados a las cuentas que forman el activo y el pasivo corriente, darán la razón de las modificaciones de éstos. No obstante, la utilización del capital de trabajo como acepción de “fondos” se observa que la doctrina ha dado múltiples significados a dicho vocablo; entre los enfoques más generalizados se señala: capital corriente, disponibilidades, capital monetario, activos corrientes, activos monetarios, recursos totales.
La aplicación práctica de este sencillo procedimiento permitirá la preparación del cuadro de origen y aplicación de fondos históricos, que es la principal herramienta utilizada en el análisis financiero de valores globales.