Los gobiernos, en oportunidad yo por razones de distinta natura-minadas de su territorio, apelando a diferentes recursos, tales como incentivos tributarios, créditos promocionales, tierras, precios especiales por la energía u otras modalidades dirigidas otorgamiento de a las autoridades a establecer los incentivos, desde el ángulo empre tenerse en cuenta con suma precaución y analizarlos en la comprar a empresa, ilusionada con la serie de beneficios de esta índole, no mensura debidamente los inconvenientes que derivan de los demás factores y sean estos últimos, en definitiva, tan importantes que anulen las ventajas logradas de los beneficios de política promocional. Existen numerosos ejemplos de proyectos, que orientaron su localización en función, por ejemplo, de un beneficio impositivo, que en el momento de su sanción fue realmente importante, pero que posteriormente, ante una modificación general del régimen, perdió toda su eficacia relativa.
Por otra parte, cuando las ventajas promocionales parten de diferentes estados de un mismo país, pueden generalizarse tanto las características de las medidas, que gran parte de ellas pierden su eficacia. Posiblemente los regímenes crediticios especiales sean, dentro de este ítem, uno de los elementos más eficaces para decidir localizaciones según las intenciones que guían su sanción, pues a la vez que favorecen el desarrollo financiero de los proyectos, no inhiben la consideración de los demás juicios a tener en cuenta, inclusive, los mismos deben ser analizados por las propias instituciones otorgantes de los créditos.

Infraestructura zonal
La existencia de una infraestructura adecuada, es en determinadas circunstancias un elemento que merece especial significación, sobre todo para industrias que requieren por su tipo de producción, inversiones muy elevadas, que no se justificaría en el proyecto como suministro propio; tal el caso de las que necesitan como insumo piezas o partes elaboradas. En ese caso, la existencia en la zona de talleres o establecimientos que realizan las producciones solicitadas, puede contribuir eficazmente a suprimir inversiones en equipo de alto costo, para aplicarlo a la elaboración de producciones cuyo nivel lo hace antieconómico. Estas razones, son las que motivan frecuentemente las grandes concentraciones, por sectores industriales. También, el deseo de distribuir y por consiguiente abaratar costos de servicios que pueden ser compartidos, tales como depósitos comunes, energía, obras cloacales, caminos de acceso, extensión de líneas ferroviarias y muchas otras inversiones parecidas, son razones que alientan la creación de los denominados parques industriales, que permiten resolver satisfactoriamente problemas como los expuestos. La infraestructura de comunicaciones, es otro de los elementos que pueden ser plenamente compartidos por diferentes empresas de un área así, la extensión de líneas telefónicas, servicios de télex y conexos, pueden solo encontrar justificación ante la posibilidad de la existencia de determinado número de usuarios, agregándole a la extensa lista sobradamente conocida, la actualmente muy importante de centros de computación, cuyo principal problema es lograr la utilización de capacidad ociosa.
Contaminación ambiental
La magnitud y trascendencia de los problemas ocasionados por los gases, efluentes líquidos, desperdicios y otros desechos industriales, son motivo de honda preocupación para las autoridades competentes en el tema y como consecuencia de ello, son muy numerosas y rigurosas las reglamentaciones existentes al respecto. Desde prohibiciones absolutas de erradicar determinadas industrias en zonas específicas, hasta reglamentaciones pormenorizadas estableciendo las condiciones a las que deben adecuarse los establecimientos industriales, para que se autorice su localización, este tema ha alcanzado gran importancia en las decisiones al respecto. Asimismo, y como consecuencia, las inversiones requeridas para el cumplimiento de los reglamentos, se han transformado en un ítem que alcanza en repetidas oportunidades, un alto grado de significación financiera. Estas consideraciones han modificado razones, que hacían común la radicación en alrededores o aun dentro de ciudades, para aprovechar justamente las ventajas que otorgan los centros intensamente poblados, a veces por razones de mercado y en otras como disposición de infraestructura, mano de obra o abastecimientos.