Evaluación de la alternativa de un endeudamiento en moneda externa o moneda local

Las generalidades vertidas hasta aquí a modo de introducción al tema sobre elección del medio de financiamiento, han hecho referencia a algunos tópicos considerados salientes, pero referidos al punto de vista de la empresa en relación a los mercados locales. Cabe ahora mencionar otro elemento importante de la decisión, que también incumbe al mercado local, pues no es requisito ineludible concertar estas operaciones con fuentes externas, ya que generalmente instituciones locales intermedian las mismas, pero que se tratan como tales al pactarse en moneda diferente a la nacional. El problema se introduce, asimismo, en la mecánica de tasas variables de interés, es decir tasas nominales ajustadas con relación a otras tomadas como referencia o ajustadas por índices seleccionados.

El problema crucial que enfrenta un operador financiero cuando debe tomar una decisión acerca de la conveniencia de tener un pasivo/activo en moneda externa o local, se refiere explícitamente al cálculo de la paridad cambiaria durante el período de repago del crédito y de las tasas de interés que ofrece el mercado durante dicho plazo. Esta decisión supone una gran dosis de incertidumbre ya que en plazos medianos y largos los convenios de financiación están sujetos a modificación de sus condiciones financieras, ya sea en pesos o en divisas. Si el convenio es en divisas, se ajustará sobre la Libor, la Prime Rate, u otra tasa de referencia, y si es en pesos sobre un índice de precios o de ajuste financiero. Así será factible pactarse un spread sobre dicho índice que podrá ser a su vez fijo o variable. Hay que observar empero que en el largo plazo los tipos internos e internacionales tienden a estar determinados por factores económicos reales. Si bien debe admitirse que, en períodos cortos, el rango de variación de los tipos de interés reales, y el sesgo de la paridad cambiaria respecto de su valor de equilibrio, pueden ser muy fuertes.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que aún en plazos largos, interesa sobremanera el punto de partida, ya que no necesariamente se producen ajustes compensatorios. Así es posible que los desvíos iniciales, en lo que concierne al período de financiamiento se acumulen negativa o positivamente, por ejemplo, si los tipos reales de partida permanecen altos o muy bajos durante los primeros años sin que luego la tendencia se revierta en un sentido contrario. En otros términos, las ventajas/desventajas acumuladas inicialmente no necesariamente deben compensarse, por tratarse de períodos largos. El tratamiento in extenso de este problema escapa sin embargo al objetivo de este libro, ya que el propósito es simplemente señalar los principales factores a tener en cuenta en una decisión financiera.

Planteo del problema:

El problema puede plantearse simplemente en comparar el costo externo o interno del dinero para un período dado, digamos un año de plazo. Así la igualdad podría plantearse del siguiente modo: siendo el punto de indiferencia

TA1=TAe+c+f+g+d

Donde:

TA1 =Tasa activa local

TAe =Tasa activa externa

e=Impuestos a las ganancias

f= Sellados y comisiones bancarias

d=Diferencia entre tipo comprador y vendedor

g=Tasa de devaluación

Así en el primer miembro de la ecuación tendríamos la tasa de interés a pagar, y en el segundo la tasa internacional nominal multiplicada por un factor de ajuste, que es la variación real del tipo de cambio. En la ecuación señalada, el factor sujeto a mayores posibilidades de variación es la relación g, durante el período de repago del crédito, Si el mercado cambiario estuviese organizado sobre la base de absoluta libertad, y existiese un mercado a término, es decir donde se compra y vende cambio futuro, por ejemplo 180 días, las empresas que toman crédito externo se cubren comprando cambio a dicho término, por lo tanto el problema se reduciría a un simple arbitraje entre las tasas de interés vigentes en ambos mercados. De este modo los riesgos de devaluación o revaluación los asumirán los especuladores, que tomarían posición futura en divisas o en pesos, es decir comprarían o venderán cambio futuro.