Gastos de administración

Excede a las finalidades que se persigue, practicar un estudio minucioso sobre este particular, por lo cual solo se limitará el comentario a aquellos aspectos salientes desde el punto de vista de la inversión. Los principales componentes del costo de producción pueden agruparse en tres grandes conceptos a saber: materias primas, mano de obra directa y gastos generales de administración. Es evidente que proyectos no industriales no tendrán costos por este motivo señalando como una individualidad propia de los mismos, según A. Vidaurre, su carácter de “activables” o sea, se incorporan al valor de los productos producidos y pasan a formar parte del valor al cual se contabilizan estos productos en tanto permanezcan como inventarios. Por el contrario, los costos de administración y de ventas no llegan a ser activos, sino que pasan a ser un gasto en el momento mismo en que se producen. Dentro de este apartado, las materias primas adquieren la mayor importancia en los proyectos industriales, ya que precisamente la característica principal de la actividad es seguramente su transformación. Se incluyen dentro de este ítem, los denominados “otros materiales”, por ejemplo, repuestos, lubricantes e inclusive según los casos algún tipo de combustible, pues sin revestir las condiciones propias de una materia prima, pueden ser asimilables. 

El proyecto deberá prever la modalidad y cuantía de los abastecimientos disponibles, identificar posibles proveedores, costos de transporte, almacenajes, procedencia y toda otra información que sea necesaria para evaluar, tanto el tamaño mínimo del pedido, como el costo final del insumo.

Es importante tener en cuenta cuando se trata de productos importados, los tipos de cambio y los demás costos de nacionalización. El rubro mano de obra, siempre adquiere relevante importancia, aun tratándose de proyectos en los que la participación de la misma no es significativa en términos de costos, pues comprende desde el personal superior a la mano de obra no calificada. El cálculo de costo de este rubro surgirá de un presupuesto, confeccionado en base a las exigencias técnicas y administrativas, según las condiciones y especificaciones en cuanto a sueldos, jornales, cálculos de horas de trabajo, adicionales por trabajo extra, incidencia de leyes sociales, asignaciones familiares, y cualquier otro concepto que deba ser contemplado, también indirecto, como gastos especiales de adiestramiento, vivienda, transporte, relaciones laborales, o referidos al bienestar social del personal. En estos cálculos deben incluirse los costos estimados por faltas por enfermedades, vacaciones y similares.

Dentro de los gastos generales de fabricación, se incluyen aquellos costos que están vinculados al proceso de producción, pero en forma no directa, tales como mano de obra indirecta, seguros, mantenimiento, patentes, depreciación de activos productivos, etc. Expresado de otra forma puede decirse, que dentro de este concepto se reúnen todos los ingresos que no pueden adjudicarse exactamente a una unidad de producto, sino que por el contrario deben ser apropiados en forma aproximada por la totalidad de la producción. El caso especial de las regalías, merece tratarse por separado, ya que si las mismas se han pactado en función de las unidades producidas, podrán computarse como un gasto variable directo, asimilable a la materia prima, si se convino como una patente de tipo general, por ejemplo, en función del tiempo, se podrá tratar como un gasto general de fabricación, pero si se contrató como un derecho, pagado previo a la puesta en marcha, deberá ser considerado, siguiendo el concepto financiero del proyecto, como una inversión.

Se incluyen en esta clasificación egresos que por su naturaleza existen con carácter de gastos fijos y que comprenden en general la retribución a actividades de dirección, contabilidad, y personal administrativo, junto con los demás que para el desenvolvimiento de dichas actividades se requieran. Así se computarán dentro de este rubro, los sueldos y salarios del personal asignado a tales tareas, sus costos adicionales por leyes sociales y otras erogaciones propias, como en el caso de la mano de obra, los gastos en útiles, alquileres de oficinas, seguros, mantenimiento, etc. Este componente de los costos, está íntimamente relacionado con las decisiones que, en materia de inversión, se han definido anteriormente al hablar de “organización”, como rubro integrante de la misma, por cuya razón resulta innecesario poner aquí mayor énfasis en la importancia que la elección tendrá sobre los flujos netos de fondos. Cabe recordar, asimismo, que, tratándose de gastos de administración producidos durante la instalación, o sea antes de la puesta en marcha o funcionamiento del proyecto, también serán considerados como una inversión en el mismo, tal como se expresó en el apartado al efecto, anteriormente.

Este apartado de los egresos, puede hallarse incluido en algunas circunstancias, dentro de los gastos de administración, dadas sus características similares, pero ha parecido más conveniente su individualización, dada la importancia que supone en algunos proyectos las erogaciones propias por costos de comercialización. Se ha pretendido asignar al tema la trascendencia que realmente tiene, al grado de considerar a muchos proyectos, más de comercialización que de inversión, razón por la cual resulta aquí superfluo insistir sobre la misma. Sin embargo, a efectos de completar la exposición se convendrá en incluir en estas erogaciones, todos aquellos gastos que como regla general se hallen vinculados a la producción directa de las ventas, tales como sueldos de vendedores y promotores, o sus comisiones, gastos en campañas publicitarias de todo tipo, incluyendo papelería, folletos, muestras gratis, catálogos, etc. También deberán incorporarse a este rubro las erogaciones que se produzcan por embalaje, transporte y distribución. Pueden por último clasificarse, tanto como gastos fijos o variables, dependiendo de la modalidad adoptada. Por ejemplo, en la medida que los vendedores perciban comisiones por ventas, el gasto contendrá un elemento semivariable, mientras que, en el caso de vendedores a sueldo fijo, corresponderá su clasificación entre los fijos. La magnitud e importancia del proceso de comercialización, estará finalmente ligado a los esquemas que mejor se adapten al proyecto, pero la decisión en este sentido, deberá tener toda la atención que merece, tanto por su proyección sobre los ingresos como por su peso sobre los egresos.