Se seguirá en este caso la idea más simplista, porque aun así resulta totalmente útil para señalar claramente el concepto, expresándose que componen este rubro el costo permanentemente invertido en aquel momento de la producción en que la materia prima deja de ser tal sin hallarse transformada en el producto final. Estos activos, responden directamente a la concepción técnica del proyecto en uno de sus elementos esenciales: la tecnología. Esta fundamenta los dos hechos imprescindibles para la determinación del monto del rubro, a saber: el costo de producción y el tiempo de duración del proceso. Su importancia varía considerablemente de un proyecto a otro, más en relación al tiempo que al costo, pues es el primero el que marca la inmovilización y no el segundo. Si se trata de un proyecto en que, por ejemplo, la producción fuera de un altísimo costo, pero el lapso de transformación fuera prácticamente inmediato o muy corto, no sería necesario estimar ninguna inversión en este rubro. Por el contrario, si se produjera la situación inversa o sea un costo de producción bajo, pero de un largo período de transformación, es muy posible que fuera necesario practicar estimaciones. Lo importante es señalar la relevancia que adquiere en el caso, el tiempo de duración, pues suponiendo costos iguales, la inversión sería menor para el que desarrollara su producción en el menor tiempo. Con respecto a este hecho, dos ejemplos extremos serán suficientemente aclaratorios a la finalidad perseguida. Supóngase una empresa que elabora con esmerada tecnología un producto cuyo proceso de elaboración dura una hora. Es evidente lo innecesario de proceder al cálculo de inversión en este rubro, pues prácticamente no existe, dado que vista la velocidad del proceso las inversiones, si fueran necesarias, serán materias primas o bien productos terminados, que son justamente los límites que se han establecido para el cómputo. Si en cambio se tratara, por ejemplo, del caso de una empresa del estilo de un astillero, donde el término de duración de la construcción puede extenderse considerablemente, sería perfectamente posible que la mayor inversión en activos de trabajo, fuera precisamente en este rubro. A continuación, se efectuará una breve revista a los diferentes rubros, con el único objeto de resaltar los aspectos conceptuales.
Inventarios
Dentro de este concepto, se incluye el costo de todos los inventarios mínimos, para asegurar la alimentación ininterrumpida del esquema productivo presupuestado, para el que sea necesario mantener un stock. Existen, sin embargo, razones de diversa índole, que también inciden en estos requerimientos mínimos, como, por ejemplo:
– Volumen de pedido más económico.
– Lapso entre el pedido y la efectivización de la entrega.
– Incertidumbre de variado tipo en cuanto al cumplimiento del abastecimiento de los diferentes insumos.
Incidencias de la estacionalidad productiva y/o de comercialización.
– Inflación monetaria y costo del dinero.
Debe destacarse que las razones apuntadas, así como otras de aproximado estilo, modifican en más o en menos, según los casos, el volumen de los inventarios mínimos calculados técnicamente, que responden en un todo a los requerimientos surgidos de los diferentes centros de decisión, entrelazados entre sí. Sintetizando, el fundamento de su cálculo, surge tanto de aspectos propios de los sistemas de comercialización, como técnicos o financieros, pues si se atiene estrictamente a la mecánica de estimación, al margen de los mencionados antecedentes, surgen más claramente las relaciones que originan estas necesidades, que se dividirán en dos ítems.

Inventario de materias primas
Los inventarios mínimos de este rubro, se hallan ligados muy estrechamente a la tecnología adoptada en el proceso, abstracción hecha de las salvedades efectuadas anteriormente, ya que su finalidad es justamente mantener constante el ritmo productivo, evitando paralizaciones por interrupción en los servicios de abastecimiento. El volumen y la calidad de las existencias mínimas de materias primas y materiales de diversa naturaleza, que componen este rubro, será por lo tanto una consecuencia directa de tal tecnología, con sus propias exigencias, que no podrán ser modificadas si se altera la regularidad del abastecimiento a la planta productiva, pero que no impiden hacerlo, si el mismo se mantiene constante. Si se respeta dicha condición, el analista financiero podrá mediante el estudio de las diversas situaciones, reducir en algunos casos considerablemente el monto de la inversión en estos activos.
Inventarios de productos terminados
De igual manera que en el apartado anterior, en que la condición básica era mantener en el ritmo exigido el abastecimiento de los insumos según los planes de producción, en este caso, el objeto primordial de la exigencia de los inventarios mínimos en productos terminados, es mantener asegurados los canales de comercialización, acordes a las pautas de ventas establecidas. Asimismo, el volumen de estos stocks, guardará estrecha relación con aspectos vinculados a la técnica productiva, cuya eficiencia y velocidad de producción puede contribuir eficazmente a reducir las necesidades de inversión en este sentido. La elección del sistema de comercialización juega un rol preponderante, así habrá notoria diferencia en cuanto a los requerimientos mínimos de existencias, si se trata de comercializar la producción en forma directa o por medio de mayoristas, distribuidores, concesionarios o representantes, sin descartar la incidencia que tendrán en cualquiera de las situaciones señaladas, los términos de los contratos. En definitiva, la cuestión radica esencialmente en cómo se traduce la necesidad de disponer de mayor o menor existencia de productos terminados y por cuánto tiempo, por parte de la empresa productora en este caso. Existen, por otro lado, requerimientos excepcionales motivados en la estacionalidad de la producción o la venta, que exigen niveles de inventarios por sobre las necesidades mínimas, que fluctúan por lo general cíclicamente. Otras razones, como por ejemplo, la extensión de la cadena de distribución, las posibilidades y formas de almacenaje, la rapidez del transporte y la obligatoriedad de sostener exhibiciones de artículos, son factores todos que deben considerarse al hacer las estimaciones de este rubro. Lo más importante es distinguir aquí, la significación que sobre los volúmenes de inversión tienen los sistemas de comercialización elegidos, pues si supuestamente las condiciones técnicas de producción resultan inmodificables, este aspecto juega un papel decisivo, que sintéticamente se puede expresar diciendo, que consiste en obtener el modo más conveniente para que sin sacrificar ninguna venta, se logre que la mayor parte de los inventarios se halle cuanto antes y en su mayor proporción en manos de los compradores.