Sin tener en cuenta la selección de tecnología, que complementa y resume finalmente las conclusiones que arrojen los estudios sobre tamaño y localización, surge claramente la derivación financiera de ambos estudios, que se manifiesta principalmente en el monto de la inversión en activos fijos. Pero si bien ésta es una consecuencia clara y directa, no podemos olvidar las que inciden en el costo de producción, por un lado, en forma indirecta vía de la depreciación y por el otro directamente, según las respectivas consecuencias de la propia decisión en cada caso.
Sin embargo, para una mejor interpretación del cuadro de interrelaciones que conforman en general el proyecto, expresado monetariamente en los pronósticos financieros, no existen inconvenientes en aceptar que todas las consecuencias derivadas de las decisiones sobre tamaño y localización, quedan expresadas y resumidas en la correspondiente a la selección de la tecnología. El desarrollo de lo expuesto, así como otras decisiones subsiguientes, quedan tal como se ha ejemplificado, sujetas a la elección de una entre varias soluciones, que generalmente son incompatibles entre sí y encaminadas a satisfacer una misma necesidad. Este hecho, conocido genéricamente como resolución de soluciones optativas, se halla presente en todas las etapas del estudio, tanto en las previas, como en el análisis general.
El término incompatible, da a entender que las variantes del proyecto de inversión, constituyen soluciones cuya realización simultánea es imposible por causas técnicas y no por motivos financieros, según se admite corrientemente, pudiéndose reunir las diversas situaciones en las referidas a la producción, a la escala y a la ubicación. Respondiendo a la finalidad del cometido: relacionar todas las decisiones con su expresión monetaria en el cuadro financiero, lo expuesto intenta la ejemplificación de antecedentes, que, en los rubros estudiados, es necesario tener presentes para que de su análisis conjunto, sea posible arribar a soluciones individuales.