El análisis del punto de equilibrio se materializa gráficamente, expresando las relaciones existentes entre costos, utilidades, precio y volumen, los efectos de sus variaciones y numéricamente, estableciendo el nivel de producción donde se equilibran el costo total y las ventas totales. También surge del producto de estas relaciones el “leverage operativo”, dado que a partir del punto de nivelación, indica el cambio relativo de los beneficios derivados de un cambio en el volumen, o dicho de otra forma “mientras más alta sea la rotación del activo de operación, mayores serán nuestras utilidades en relación con los cargos fijos, para tal partida del activo” (14)o aún más simplemente “cuando existen costos fijos y el cambio relativo de los beneficios derivado de un cambio en volúmenes mayor que la variación relativa de este”.
Los resultados de este tipo de análisis pueden resultar poco satisfactorios, si se tienen presentes sus propias limitaciones, pero también es cierto, que ateniéndose al grado de sencillez, claridad y simplicidad que ofrece, se presenta como una útil herramienta para el análisis financiero y en particular, obligado complemento en el estudio de las ratios de rentabilidad. Variando los factores que lo integran, da idea acabada de la relación interdependiente que los une y permitirá, apreciar el margen de seguridad que tendrá la empresa frente a tales variaciones. También resulta muy provechosa su utilización en los estudios sobre resultados de proyectos de inversión, estableciendo las futuras relaciones entre costos e ingresos, permitiendo así distinguir claramente, dentro de qué límites de capacidad utilizada puede mover la empresa, que asegure su funcionamiento y la obtención de beneficios. Para completar una idea general del tema, se verán primeramente algunas de las principales limitaciones a tener en cuenta, luego una representación gráfica y posteriormente, la fórmula para su determinación numérica.
Limitaciones a tener en cuenta
a) No es siempre perfectamente diferenciable la clasificación de los costos fijos y variables, ya que existen costos que, por sus características, pueden participar de ambas clasificaciones.
b) Se supone como como constantes a los costos fijos en cualquier nivel de producción, no obstante existir niveles, en que un aumento de la misma exigirá un incremento súbito de los mencionados costos.
c) No es rigurosamente exacto en todos los casos, que exista un precio unitario invariable para cualquier volumen vendido, pues superado un monto determinado, es posible que para incrementar la mayor colocación de unidades físicas sea necesario reducir el precio unitario.
d) En algunos casos resulta dificultoso medir la producción en unidades, principalmente cuando pueden producirse diversas mezclas de productos, pues aún supuesta su solución mediante algún sistema apropiado, siempre resulta complicada la distribución de costos comunes.
e) No siempre los costos de producción considerados, son aquellos en que se incurrió para producir los niveles de venta tenidos en cuenta, pues hay costos que es poco probable, se puedan hacer incidir en el período tenido en consideración.
Tal vez sería posible añadir a las presentes otras salvedades, pero ello no es tan importante para la validez del análisis, como estar consciente de las limitaciones para de esta forma ponderar su incidencia.
La inclusión en el gráfico de equilibrio del monto de inversiones puede ser de interés, ya que así se indica si correspondiera, cómo para alcanzar un aumento en las ventas reales puede ser necesario realizar ampliaciones en la capacidad instalada, lo que casi con seguridad, obligará a replantear el esquema, ante la modificación de los costos fijos.
Por otra parte, demostrará que la capacidad ganancial de la empresa se halla limitada por sus posibilidades productivas y que, no mediando una decisión de inversión, no podrá aprovechar las facilidades potenciales que pueda brindarle el mercado y haciéndolo, deberá contemplar la variación consecuente en su punto de equilibrio.
Las limitaciones que se han imputado a los resultados de este análisis, pueden mejorarse si se utilizaran relaciones no lineales, para expresar las tres curvas principales. El ingreso total puede suponerse en ascenso a medida que se colocan más unidades al mismo precio, o las mismas unidades a mejor precio, pero al colocar crecientes producciones reduciendo el precio, hará que, si bien la curva de ingresos totales seguirá siendo ascendente, reflejará un cierto desplazamiento al eje de las abscisas. Los costos totales no son necesariamente una función lineal del volumen producido, ya que lo conforman cierta producción, por lo que la curva tenderá a alejarse levemente del observarse que a partir del punto de equilibrio, las utilidades son ascendentes, pero en determinado momento, un incremento en el volumen producido no tendrá como respuesta un ascenso proporcional en las mismas.

Determinación numérica
El conocimiento del nivel de producción o de ingresos, que es necesario lograr para que la empresa comience a obtener beneficios, es indudablemente una información de verdadero interés para la administración y para el administrador financiero en particular, pues le indicará el nivel mínimo de evolución requerido para el cual deberá proveer el monto de inversiones y su correlativo financiamiento. Este punto de equilibrio, que estudia la relación entre el nivel de costos fijos y variables con las ganancias, puede determinarse para las unidades físicas o para los ingresos.
Leverage operative
El uso de fondos por parte de una compañía, por los cuales paga un crédito limitado, recibe el nombre de ventaja financiera. De la misma forma, el uso del activo por el cual la compañía paga un costo fijo, recibe el nombre de “‘ventaja de operación”. Así, muy claramente señala R.W. Johnson que el índice del leverage operativo, resultará en consecuencia más elevado a medida que se utilice con mayor intensidad el activo fijo, hecho que demostrará el índice de rotación del activo neto de explotación.
Se operará con mayor o menor leverage operativo, en relación directa a la participación de los costos fijos en los costos totales, o sea, a mayor proporción de los primeros en los segundos se alcanzará un incremento superior en las utilidades con respecto al aumento proporcional verificado en la producción. Expresado de otra manera, el leverage operativo, es la relación existente, entre el aumento porcentual de la utilidad neta de explotación y el incremento porcentual en la producción. Debe resaltarse sin embargo que esta situación se produce una vez superado el punto de equilibrio, visto precedentemente, pues antes de él, el grado de leverage operativo es negativo.
De mantenerse la estructura de costos y por haberse supuesto las relaciones en línea recta, el leverage o ventaja operativa, se mantendrá para todos los porcentajes de incremento.